lunes, 24 de octubre de 2022

 

Vos

Indefectible, calibre cruel y melancólico

dolor, sudor y sangre fugaz

confundido, adolorido, taciturno

inmerso en una mixtura de alteras palabras

y la oscura duda tenaz

Memorias, madera de reserva y olvido

la premonición de un espacio fraccionado

por la exigua esperanza definitiva

Presente inmaterial, macabra

tu audacia marcha hacia el túnel

del gris abismo que fragua este camino.

 

Amor – te llamo en silencio-

Y tu voz responde

¡Amor! Cuando te pienso

el mar se expande

Amor: Es dolor en el pecho

la tristeza contenida

en el aroma de tu pelo

o en la ausencia de un día

Amor. Como el espejo

en un eco sonoro,

como tu abrazo,

como tú, único amor…

martes, 19 de marzo de 2013

Vahído



A la deriva, tomando el té
socavado, consumiéndome
tan solo y de la nada
y el retar de tu mirada
Apología de una noche,
enardecida y  muda
de culpa y de derroche
Taciturno, abatido
misterio indomable
que en conjuro impío,
muta a  la bestia  afable

miércoles, 10 de octubre de 2012

Void (O doce campanadas para la cortesana)


El crujir del metal
se retuerce en la sien
sabe que es letal,
intuye que no está bien
Es la hora de la ausencia
 y  un blanco cegador,
hace inútil la presencia
de su santo pecador
Se enmohece el recuerdo
y al callar de  las voces
surge el  trágico momento
de las almas sin  goces
(ni  paz…)
Le aturde el sueño y las sombras;
 y el cansancio de un mismo día,
 reconoce que son las mismas notas
 de las malditas horas desvanecidas
Ya no es delicada ni afable,
 la cortesana está afligida y distraída
ya no es atenta ni amable,
se siente de penuria consumida