Si alguna vez percibes una lágrima fría
rodar por tu mejilla, recuerda,
no es amor, es dolor…
Si la infame memoria, descorcha aquella herida,
advierte, no es amor, es dolor…
Si el frío cala en tus huesos
y la soledad anida en tu pecho,
no busques la brasa en el exiguo viento,
camina, corre, vuela libre por la vasta montaña
pero nunca voltees la mirada,
piensa que el sufrimiento se alimenta cual termita
de las crueles y frívolas dudas
que deja a su paso el amor…
ríe, sueña ,canta
regocíjate en el infinito y su rededor;
pero nunca olvides,
no es amor, es dolor...
jueves, 5 de mayo de 2011
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