Siempre me ha dolido tanto el amor,
las malevolencias y las amargas despedidas,
como los estériles recuerdos,
cargados de imágenes borrosas tendidas
en el difuso firmamento…
Persisto en buscar su rostro en las sombras que se diluyen
en los muros de la noche y me tiembla la voz con tan solo
intentar pronunciar su dulce nombre
Se me arruga el alma al recordar vagamente su sonrisa
y se desgastan los días intentando despojarle de mi mente
Cuento recuerdos de recuerdos y se postra la agonía
en extravagantes aposentos y furtivas murallas,
se me aflige de tormento la garganta y mis ojos quisieran llorar
Si tan solo supiese que soy incapaz de dejar rodar
la última lágrima de suplicio que en su nombre caerá,
si tan solo fuese ilusión esta suerte de vida y fatalidad…
lunes, 14 de junio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario