miércoles, 2 de marzo de 2011

Esta noche ( o el diálogo silencioso y eterno)

Cargo a espaldas tu inmensidad

íntima y arrogante compañera

despiadada e inmisericorde,

cómplice del derroche

Alimento mis labios

con mil palabras al viento,

un grito nocturno

y un espacio de vacío

que se cuela en mis adentros

Mis venas arden en tu apacible

y taciturna beligerancia,

espirando dolor de muerte

Los huesos se mecen al compás

de tu insufrible éxodo,

y las feroces bestias

olfatean el miedo,

que nace de entre el espinazo

Me invade tu esencia,

me invita a volar muy lejos,

vencer la grima y caer

difuminado en cenizas ,

de vanos intentos y amargos sobresaltos

No, infalible amiga!!!

no desfilaré el metal

por la fría e inerte piel

No me doblegarás!!!

al menos, no esta noche…