Inadvertido, abstraído por el tiempo
en cuadros suspendidos
de vagones sin destino, ni estación
¿presunta culpabilidad
o inconsciente inocencia?
La distancia y el espacio
vacilan entre las manecillas
de un reloj meridiano,
al compás de un andar ilusorio
ficticio y perverso
y las voces incesantes
exasperan el silencio,
afligiendo con marañas
esta inverosímil aprehensión…
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